sábado, 24 de noviembre de 2012

Arqueros héroes en definiciones a penales


Las definiciones a penales surgieron como alternativa a un partido de desempate en aquellas confrontaciones sin un ganador declarado. Así, el arquero se torna en una figura consular para los equipos que tienen en angustia a sus seguidores. De la figura de este jugador, por ende, depende más de la mitad de la clasificación. Generalmente, el arquero se agranda en esta situación: es poco lo que tiene que perder, y muchísimo lo que tiene que ganar. Existen muchas técnicas, otras improvisaciones, etc., que hacen de este momento una instancia única para los futboleros. En el siguiente recuento, aquellos arqueros que se ganaron un sitial en la historia por su respuesta desde los doce pasos.

Duckadam y la gloria rumana
El Steaua es el rey indiscutido en el fútbol rumano, pero antes de comenzar la Copa de Campeones de Europa 1985-86, solo había ganado dos partidos en el certamen  (Borussia Dortmund en 1957 y Spartak Trnava en 1968). Sin embargo, de cara al nuevo desafío, el equipo de Bucarest contaba con una amplia gama de jóvenes valores con sed de triunfo. Superaron cómodamente a Vejle danés, Budapest Honved húngaro, FC Lahti finés y Anderlecht belga, para colocarse inesperadamente en la final. Sin embargo, el desafío era casi imposible: el Barcelona sediento de su primera gloria europea. Sin embargo, en un partido áspero, el cero se mantuvo hasta el final. Fue allí cuando, en la definición a penales, surgió la figura inmensa de Helmuth Duckadam, portero de 26 años. Atajó ni más ni menos que todos los remates de los catalanes: Alexanco, Pedraza, Pichi Alonso y Marcos. Fue figura a nivel nacional, aunque prontamente se retiraría. Se sospecha malas relaciones con el régimen comunista de Ceaucescu.



Burtovoy, del anonimato a la hazaña
Colón disputaba su primera incursión internacional en la Copa Libertadores de 1998, clasificando en el grupo inicial donde se midieron ante River Plate, Sporting Cristal y Alianza Lima, haciéndose fuertes en el Cementerio de Elefantes. En octavos de final, el rival sería Olimpia de Paraguay, palabras mayores para el equipo del Profe Córdoba. Luego de ganar 3-2 en Santa Fe, y de caer por 1-0 en Asunción, el reglamento obligaba a definir por penales. Sin la presencia del titular Leo Díaz, la responsabilidad se le adjudicaba al joven José Pablo Burtovoy. Su actuación fue monumental, atajando 4 de los 5 remates paraguayos: Torres, Monzón, Paredes y González. Colón se instalaría en cuartos donde sería eliminado por River Plate. Burtovoy, en tanto, no tendría una carrera destacada, con pasos en el fútbol boliviano, mexicano y chileno.



Moriconi, Manos Mágicas
Para la temporada 1988-89 del fútbol argentino, la asociación decidió implementar una medida que revolucionaría el espectáculo. Luego de cada empate, se realizaría una definición por penales, otorgando un punto más al ganador. La idea era generar mayores emociones y más vocación ofensiva, resultado todo lo contrario. En este contexto, en el clásico platense, el arquero Gustavo Adolfo Moriconi se ganó la idolatría tripera. Luego de un 1-1, el Manos Mágicas, como se le conoció luego, taparía cuatro penales en la definición: Dalla Libera, Ponce, Nardoni y Trotta. Así, atajó dos más que su colega Yorno y le entregó un valioso (?) punto. Luego de esa temporada, el sistema revolucionario nunca más fue implementado y Moriconi, en tanto, fue transferido al fútbol mexicano, donde se retiraría luego.



René Higuita y una debilidad llamada Olimpia
Atajar cuatro penales en una definición es de otro planeta. Hacerlo dos veces, ante el mismo equipo y por instancias decisivas de Copa Libertadores no tendría calificativo entonces. Final de la Copa Libertadores 1989 y Atlético Nacional tenía la posibilidad de entregarle la primera copa a Colombia. En un duelo muy disputado y con sospechas, se obligaba a definir desde los doce pasos. Allí, en una serie interminable, René Higuita se consagró como figura al detener los disparos de Almeida, González, Guasch y Balbuena, logrando el verdolaga su única Copa. Al año siguiente, se volverían a ver las caras en semifinales, y la historia se repetiría, en gran medida. Higuita volvería a tapar cuatro penales, pero sin embargo, la impericia de sus compañeros, sumado a la también brillante actuación de su colega Almeida, envió a los paraguayos a la final. El Loco le tapó a Almeida, Samaniego, Cubillas y Amarilla.



Jaime Bravo y Adolfo Ríos.
En la Copa Sudamericana, el récord le pertenece al portero Jaime Bravo, cuando en la edición 2010 le atajó tres penales a Guaraní, defendiendo la valla de Unión San Felipe. En una definición interminable, Sam le tapó a Chávez, Marecos y el último a su colega Aurrecoechea, clasificando a su equipo a una instancia histórica. En Copa América, en tanto, el mexicano Adolfo Ríos le atajó a los ecuatorianos Capurro, De La Cruz y Rosero para instalarse en semifinales en 1997.



De categoría Mundial
La primera definición en un Mundial fue en las semifinales de España 1982, en uno de los partidos más recordados de la historia. Schumacher, el portero alemán, le tapó dos a los franceses Six y Bossis, instalando a los teutones en la final ante Italia. Cuatro años más tarde, Schumacher repetiría la gracia ante los dueños de casa, México. En cuartos de final, taparía los remates de Quirarte y Servín para clasificar a semifinales. En 1990, se erigiría la figura de Sergio Goycochea, clave en las definiciones ante Yugoslavia e Italia. Ante los balcánicos, contuvo los remates de Brnovic y Hadzibegic y en la semifinal ante los dueños de casa, se lucía ante Donadoni y Serena. En la final, estuvo a punto de taparle su remate a Brehme. Cuatro años más tarde, el arquero búlgaro Borislav Mihaylov taparía los remates de los mexicanos Bernal y Rodríguez para clasificar a cuartos, mientras que el sueco Thomas Ravelli hacía lo propio ante los rumanos Petrescu y Belodedici. En Francia 1998, Carlos Roa repetió la Gran Goyco y le paró los remates a los ingleses Ince y Batty. En semifinales, en tanto, la soberbia actuación de Taffarel (detuvo a los holandeses Cocu y R. de Boer) permitió a los brasileños instalarse en la final. En Corea-Japón 2002, un joven Iker Casillas se ganaba el cariño de toda España al contenerle los remates a los irlandeses Connolly y Kilbane. Cuatro años más tarde, el ucraniano Oleksandr Shovkovskyi atajaba los penales de los suizos Streller y Cabanas, para meterse en cuartos. Conocida es la gracia de Jens Lehmann, que con ayuda del torpedo, le detuvo los penales a Ayala y Cambiasso. El récord, sin embargo, lo tiene el portugués Ricardo, que le contuvo tres penales a los ingleses. El portero ya había sido figura en la Eurocopa dos años antes, y repetiría la gracia, conteniendo los embates de Lampard, Gerrard y Carragher, obteniendo un boleto en semifinales. En la última cita mundialista, el arquero uruguayo Fernando Muslera tapó dos penales ante los ghaneses (Mensah y Adiyiah) clasificando a semifinales tras el picotón del Loco Abreu.



Por Luis A.

1 comentario:

  1. Muy buen artículo, sobretodo los datos que se pueden extraer de tan grandes historias!

    ResponderEliminar